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Preservando su identidad digital: Importancia y cuidados de la huella digital

Preservando su identidad digital: Importancia y cuidados de la huella digital

Por. Andrés Ariza, ingeniero de sistemas.

La huella digital está compuesta por una variedad de datos personales, algunos más sensibles que otros, que en conjunto crean un perfil permanente de nuestra actividad en internet, susceptible de ser rastreado o vulnerable a posibles filtraciones. Este rastro puede incluir datos públicos, datos generados por el usuario y datos publicados por terceros.

Los datos públicos pueden abarcar desde la dirección asociada a diferentes servicios o facturación, hasta resúmenes de tarjetas de crédito y resoluciones judiciales, entre otros. Por otro lado, los datos generados por el usuario están vinculados a las publicaciones y fotos compartidas en redes sociales, comentarios en foros, formularios y contenido personal como currículums en plataformas como LinkedIn.

Por último, los datos publicados por terceros son aquellos que otros comparten sobre nosotros, como fotos en las que nos etiquetan o publicaciones que revelan nuestros intereses y actividades.

Este conjunto de información puede generar una huella digital activa, que comprende los datos compartidos voluntariamente, así como una huella pasiva, que se recopila sin el conocimiento del usuario, como ocurre con las cookies de los sitios web que registran la actividad del usuario.

Esta realidad responde a la sensación de ser vigilados en línea, ya que cada interacción en internet deja una gran cantidad de datos que pueden ser utilizados para perfilar nuestra identidad, intereses y ubicación.

Para verificar nuestra huella digital, una práctica común es buscar nuestro nombre en Google y observar los resultados, lo cual proporciona una visión de la cantidad de información que dejamos en internet. Es fundamental tener en cuenta que esta información es monitoreada de cerca por cibercriminales, quienes pueden utilizarla para cometer delitos como el robo de identidad.

Los riesgos asociados a la huella digital van más allá de la privacidad digital, ya que también pueden comprometer la seguridad física. Detalles en internet pueden ser el primer paso para que actores maliciosos descubran contraseñas u otras informaciones sensibles.

La dark web también representa una amenaza, ya que es un mercado clandestino donde se negocian datos personales y sensibles, incluso de menores de edad.

Además del cibercrimen, la reputación digital es otra preocupación relacionada con la huella digital. Muchas empresas y entidades educativas verifican la huella digital de los candidatos antes de tomar decisiones de contratación o aceptación.

Controlar la propia huella digital depende del tipo de usuario y su nivel de actividad en línea.  Aquellos preocupados por la privacidad pueden limitar su presencia en internet para reducir su huella digital, aunque eliminar por completo los datos puede ser difícil si ya han sido compartidos por otros o vendidos a terceros por servicios en línea.

Para poner en práctica:

  • Limitar el volumen de información que se publica y comparte en Internet, ya sea en las redes sociales o con empresas u organizaciones.
  • No compartir números de teléfono, direcciones de correo electrónico y domicilio, detalles financieros u otra información personal a menos que sea necesario.
  • Considerar el rechazo de las cookies, como también deshabilitar el seguimiento de terceros yendo a la configuración de privacidad del navegador.
  • Siempre que sea posible, utilizar una VPN para enmascarar la dirección IP de los equipos y lograr que las acciones en línea sean prácticamente imposibles de rastrear.

En resumen, es importante tomar medidas para limitar lo que las personas y las empresas pueden descubrir sobre nosotros en internet, tanto por razones de privacidad como de seguridad.