Salud

Nestlé bajo fuego por presunta adición de azúcar en productos infantiles en países pobres

Nestlé bajo fuego por presunta adición de azúcar en productos infantiles en países pobres

Un nuevo informe de la ONG suiza Public Eye ha puesto en el ojo del huracán a la empresa Nestlé, acusándola de añadir azúcar a productos alimenticios para niños pequeños que se venden en países de Asia, África y América Latina. Esta práctica, según los activistas, violaría las directrices internacionales establecidas para prevenir la obesidad y las enfermedades crónicas en la infancia.

Foto tomada de: Forbes Colombia

Las alarmas se encendieron tras analizar muestras de productos Nestlé como la leche de fórmula Nido para niños mayores de un año y los cereales Cerelac para bebés, comercializados en las regiones mencionadas. Los resultados revelaron la presencia de azúcar añadido en estos alimentos, un ingrediente que de acuerdo al informe «puede tener graves consecuencias para la salud de los niños, incluyendo obesidad y problemas dentales».

Public Eye subraya la gravedad de esta situación, especialmente en países con acceso limitado a la atención médica adecuada. En contraste, la empresa no comercializa productos con azúcar o miel añadidos en Europa, debido a las estrictas regulaciones de la UE que lo prohíben para niños menores de tres años. Las denuncias no se limitan a la composición de los productos. El informe también critica las estrategias de marketing de Nestlé, que involucrarían a profesionales médicos y personas influyentes en redes sociales para promocionar sus productos infantiles, generando confianza en los padres.

Ante este panorama, Public Eye exige a Nestlé el cese inmediato de estas «prácticas peligrosas» y la eliminación del azúcar añadido en sus productos para bebés y niños menores de tres años en todo el mundo. La ONG insta a los consumidores a unirse a la causa y presionar a la empresa para que priorice la salud infantil por encima de sus intereses comerciales.

Las acusaciones contra Nestlé han generado gran revuelo en la comunidad internacional, avivando el debate sobre la responsabilidad de las empresas en la promoción de hábitos alimenticios saludables, especialmente en los sectores más vulnerables de la población. Queda por ver qué acciones tomará la empresa para responder a estas graves denuncias y si efectivamente modificará sus prácticas comerciales en aras de proteger la salud de los niños en todo el mundo.