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«Cien años de soledad», modelo de uso del idioma español

Expertos revisan, desde el uso de antecopretérito y copretérito al comienzo y al final de la obra, hasta las propuestas de actualización ortográfica de García Márquez. 
Dentro de las apreciaciones que nos han remitido a propósito de los 50 años de la publicación de Cien años de soledad, destacamos hoy la del profesor de gramática Juan Carlos Vergara Silva, el colombiano que hizo parte del equipo iberoamericano que escribió la Nueva Gramática de la Lengua Española en 2009. 

Sobre la novela de García Márquez destaca: “Se evidencia desde el inicio de la obra el manejo magistral de los tiempos verbales en todo el recorrido narrativo de la novela. Recordemos: ‘Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo’”.  Señala que a partir de ahí le “surgen preguntas como por qué no ‘Habría de recordar’, ‘hubo de recordar’ o simplemente ‘recordó’, posibilidades del español que seguramente García Márquez ponderó antes de tomar la decisión de ‘había de recordar’, excelente antecopretérito que don Andrés Bello consideraba una de las formas de conjugación verbal más expresivas de nuestro idioma”. 

Otra muestra de la técnica verbal de García Márquez se evidencia al valorar las últimas palabras de la obra: “porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra”. Según Vergara Silva, “uso espléndido del copretérito para culminar una obra épica de la novela contemporánea”. 

“Dos paréntesis de uso verbal que enmarcan una obra en el mundo de lo real maravilloso que sin ser subjuntivo es un hermoso sueño en perfecto indicativo”, escribió el experto, como una invitación a los lectores a que “lean por las costuras” -como pedía Gabo- la obra clásica del realismo mágico, porque “es innegable que una obra literaria del carácter de Cien años de soledad no puede evaluarse desde una sola óptica. Sin embargo, contemplar la mayor cantidad de enfoques facilita al lector una mirada poliédrica de una obra universal”. 

También destacó las referencias lingüísticas que hacen de la obra de García Márquez un clásico tan importante para el español como El Quijote de Miguel de Cervantes. “En primer lugar, su presencia como ejemplaridad en el Diccionario de Construcción y Régimen de la Lengua Castellana, que García Márquez llamó ‘la novela de las palabras’, y en la Nueva Gramática de la Lengua Española recogen un reconocimiento a la pluma de nuestro Nobel de Literatura”.
 
Fuente y foto: El Espectador