5 consejos para comprender la biblia más fácilmente
Tomada de: catholic-link
En el mes de septiembre, tradicionalmente la Iglesia católica celebra el mes de la Biblia; por lo tanto, promueve uno de los hábitos de mayor provecho para el crecimiento de la vida de fe: la lectura meditada de las Sagradas Escrituras.
En ese sentido, varios expertos convergen en los siguientes cinco consejos para sacar el máximo valor al libro sagrado.
- No comenzar por el principio
Aunque suene paradójico, porque habitualmente cualquier tipo de libro se empieza desde sus primeras páginas hasta terminarlo en el orden los capítulos que propone su autor, con la Palabra de Dios se torna diferente. Y uno de los tips es evitar comenzar la lectura por el Génesis. A pesar de ser el principio de las Sagradas Escrituras, está lleno de lenguaje simbólico. Además, que aclaran que no fue el primer libro en escribirse; sin embargo, se ubica allí por sencilla pedagogía.
Lo que sugieren algunos especialistas es comenzar con los Evangelios, luego continuar con las cartas de los apóstoles y, finalmente, leer los libros del Antiguo Testamento.
- Leer la Biblia al azar
Aquí se enfatiza que la Palabra de Dios no debe tratarse como si fueran cartas del Tarot, dados o una libre elección, como se hace con las galletas de la fortuna.
Se debe primar las lecturas que se meditan y rezan en todo el mundo en la Eucaristías, correspondientes la aliturgia de cada día. Esto se debe a la premisa de que Dios habla a través de su Iglesia, por lo que es recomendable guiarse por las lecturas oficiales, en vez de interpretar por cuenta propia los pasajes de manera aislada. Se debe confiar en que El Espíritu Santo ilumina a su Iglesia con una Palabra fresca y nueva cada día, discernida desde hace siglos.
- El contexto es esencial para comprender los pasajes bíblicos
Tanto para comprender como para interpretar, se debe tener en cuenta el contexto social, histórico y cultural de cada uno de los Libros Sagrados escritos. Cuando no se conocen estos detalles, su significado y esencia de fe, cambian radicalmente.
Saber a quién iban dirigidos y por qué, como otros conceptos propios de la época, entre ellos unidades de medida como codos, denarios y lanzadas de piedra, favorece una correcta interpretación. Para ejemplificar este consejo, se pueden mencionar los casos en los que se leen en el Levítico expresiones como: “No te harás tatuajes”; “los varones no se cortarán los bordes de la barba, no redondearán sus cabellos”, así como “el no usar ropa que esté hecha con dos tipos de tela”.
En ese sentido, se podría aseverar erráticamente que los tatuados, afeitados, y quienes utilizan prendas de un marcado estilo, son pecadores y podrían parar en el infierno. Por ese motivo conocer el contexto de la época nos ayudará a no promover malinterpretaciones en nombre de Dios.
- Orar con la Biblia
Es natural y común que muchos acostumbren a orar con los escritos de sus santos favoritos o de mayor devoción, pero nada se compara con las palabras del mismo Creador, reveladas a través de sus autores sagrados. Por ello, los especialistas de la Palabra recomiendan hacer oración con el método por excelencia: la Lectio Divina.
Si bien, podría parecer racional, este método ayudaría al entendimiento para descubrir el mensaje de Dios plasmadas en la revelación pública. Para este propósito, también se sugiere como alternativa el proyecto “Lecionautas”, que respalda la Conferencia Episcopal Latinoamericana para incentivar el uso de la Biblia con el fin de orar por medio de ella.
- No te quedes con la primera biblia que encuentres
Con este último consejo los expertos aclaran que existen varias traducciones de la Biblia, por lo que algunas son más precisas y otras más densas para leer.
Dentro de las más comunes está la Biblia Latinoamericana, es muy consultada por sus comentarios y su traducción fácil de comprender. Sin embargo, advierten que, por haber sido concebida para una población saliente del analfabetismo, su abordaje es de gran sencillez, por lo que algunos de los misterios más profundos se le han restado fuerza. Por ello es recomendable tener más de una traducción para lograr mayor fidelidad, además de contar con una Biblia de cabecera.
Como agregado a esta serie de tips o consejos, sin ser menos importante, se sugiere usar las notas de pie de página. Los biblistas llaman exégesis al ejercicio que se realiza cuando se cruzan los textos y se encuentran coincidencias entre ellos. A través de estas también pueden encontrarse interpretaciones de parte de la Iglesia sobre algún texto confuso y de difícil comprensión.