El aviturismo gana protagonismo en Norte de Santander tras resultados del October Big Day

Norte de Santander registró 455 especies de aves y 462 listas de observación durante el October Big Day 2026, una jornada internacional dedicada al registro de aves silvestres. Los resultados destacan la diversidad biológica del departamento y abren nuevas oportunidades para fortalecer el turismo de naturaleza.
En la actividad participaron 56 observadores, quienes documentaron sus avistamientos a través de la plataforma eBird. Según los resultados reportados, el departamento alcanzó el quinto lugar en Colombia por número de listas de observación y el séptimo por cantidad de especies registradas.
Estas cifras ponen de relieve la riqueza natural de Norte de Santander y su potencial para consolidarse como destino de aviturismo, una modalidad turística que promueve la observación de aves y el reconocimiento de los ecosistemas.
El secretario de Turismo departamental, César Camilo Rojas Cruz, invitó a turistas nacionales e internacionales a conocer los atractivos naturales de la región y disfrutar de experiencias relacionadas con la observación de aves. Asimismo, destacó la importancia de promover un turismo responsable que contribuya a la conservación de la biodiversidad.
Uno de los resultados destacados de la jornada se obtuvo en el municipio de Herrán, donde una expedición realizada en el Parque Nacional Natural Tamá registró 83 especies de aves mediante 13 listas de observación.
La actividad contó con el acompañamiento de la Alcaldía de Herrán, la Red Iberoamericana de Aviturismo, Parques Nacionales Naturales de Colombia y especialistas en biodiversidad, quienes contribuyeron a visibilizar la riqueza natural del territorio y sus posibilidades para el desarrollo de experiencias turísticas especializadas.
Los resultados del October Big Day 2026 representan una oportunidad para continuar posicionando a Norte de Santander como un destino de naturaleza, al tiempo que se promueven iniciativas que articulen el turismo, la conservación ambiental y el desarrollo de las comunidades.
El reto será aprovechar este potencial mediante prácticas sostenibles que permitan proteger los hábitats de las aves y generar nuevas oportunidades económicas para las poblaciones locales.
